EL INJERTO DE LAS OSTRAS PERLIFERAS
La perla cultivada de Tahití nace gracias a una delicada operación realizada sobre la ostra Pinctada margaritifera, también conocida como ostra de labios negros.
En las islas Tuamotu-Gambier, el éxito de una perla depende tanto del perlicultor como del injertador. El primero debe criar ostras en perfecto estado de salud, mientras que el segundo debe realizar un injerto preciso para reducir al máximo el riesgo de rechazo o mortalidad.
En las islas Tuamotu-Gambier, el éxito de una perla depende tanto del perlicultor como del injertador. El primero debe criar ostras en perfecto estado de salud, mientras que el segundo debe realizar un injerto preciso para reducir al máximo el riesgo de rechazo o mortalidad.
¿Cómo nace una perla?
El injertador introduce en la ostra:
- un núcleo (una pequeña esfera redonda),
- y un injerto, un diminuto fragmento del manto de una ostra donante.Es este injerto el que dará a la futura perla su color natural: azul, verde, dorado, rosa, gris, negro… Por eso, cada perla es única.
Si la operación tiene éxito, el injerto forma una bolsa perlífera alrededor del núcleo en unos dos meses. Después, capa tras capa, el nácar se deposita hasta formar la perla.
Una larga espera
Tras el injerto, las ostras permanecen sumergidas en la laguna durante 18 a 24 meses, a una profundidad de entre 5 y 10 metros.
Durante ese tiempo, es imposible saber de antemano si la perla será:
Durante ese tiempo, es imposible saber de antemano si la perla será:
- perfectamente redonda,
- en forma de pera,
- tipo botón,
- anillada,
- o incluso… no apta para su comercialización........Y precisamente ahí reside parte de su magia.
Un mantenimiento indispensable
Cada dos meses, las ostras deben ser limpiadas para eliminar pequeños moluscos, esponjas, anémonas y otros organismos que se adhieren a su concha.
Este trabajo puede hacerse a mano… o, en algunos casos, dejarse en manos de los peces del arrecife, que limpian las nacras de forma natural en pocos días y sin provocarles estrés.
Este trabajo puede hacerse a mano… o, en algunos casos, dejarse en manos de los peces del arrecife, que limpian las nacras de forma natural en pocos días y sin provocarles estrés.
¿Y después de la cosecha?
Cuando una ostra ha producido una perla hermosa y todavía está sana, puede ser reinjertada para dar lugar a una segunda perla, a menudo aún más grande.
Un saber hacer muy valioso
Durante mucho tiempo, esta técnica fue practicada por injertadores japoneses. Más tarde, el conocimiento se transmitió en la Polinesia Francesa. Desde 1988, una escuela de injerto en Rangiroa forma a jóvenes polinesios en este oficio tan minucioso.
En total, antes de poder cosechar una perla cultivada de Tahití, hacen falta entre 3 y 4 años de trabajo, paciencia y experiencia
En total, antes de poder cosechar una perla cultivada de Tahití, hacen falta entre 3 y 4 años de trabajo, paciencia y experiencia
